Fecha de Lanzamiento: 13 de Octubre del 2020 
País de la Banda: Países Bajos 
Sello: Brutal Mind 
Estilo Musical: Brutal Death Metal






Aunque este 2020 haya sido uno de los peores años para la industria musical y la industria en general del entretenimiento, lo interesante de este punto es que muchas tonterías como pop, salsa, reguetón y no sé qué estilos más dentro de la música comercial existan. Han parado también, y en los comerciales de las diferentes plataformas digitales o redes sociales, ya no se cola de manera indirecta alguna publicidad que un artista de esos estilos este sacando un nuevo sencillo o una nueva canción. Siendo el punto positivo de todo esto, ya que la escena rockera y metalera a nivel mundial no ha parado de sacar nuevas producciones, nuevos álbumes en los diferentes formatos físicos, y por el contrario la cantidad de grandes producciones que este 2020 está dando, es muy buena en comparación de otros años. Es cierto que no se tendrán festivales, conciertos y giras para apoyar estas nuevas producciones, pero lo interesante de todo, es que de cierta manera la escena metalera y rockera está regresando al principio de todo, porque ahora la gente esta teniendo más tiempo de escuchar el álbum completo, sin saltarse las canciones, y con esto las ventas de las distintas producciones físicas de los sellos están comenzando a tener mejor auge a nivel mundial. Y la mayoría de personas ya no esta conforme con solo la idea de escuchar a la banda en Spotify, Youtube, Tidal, etc. 

Entonces, este es probablemente quizá uno de los mejores años para la escena Brutal Death Metal en todo el mundo, porque bandas como Deeds Of Flesh, Defeated Sanity, Disavowed, Devangelic, Odious Mortem, Unmerciful, Ominous Scriptures, Putrid Pile, Nihil Obstat, Decarabion, Molested Divinity, Ecchymosis, Encystment, Insalubrity, Goratory, Encenathrakh y los mencionados en esta reseña Arsebreed. Nuevamente han colocado a este estilo extremo dentro de los mejores y dentro de los medios conocidos, por presentar excelentes discos a nivel general, donde la capacidad compositiva de cada tiene banda sonidos personales que van más allá de simples copias. Lo cual demuestra que todas estas bandas han sabido catapultar este estilo donde alguna vez llegó a principios de los 2000s, cuando salieron bastantes bandas del estilo y todas estas tenían un sonido personal, aún así esto fuera difícil de creer, pero si, lo tenían, porque hasta el día de hoy no hay bandas como Severed Saviour, Lust of Decay, Human Mincer, Vomit the Soul y muchas más que crearon grandes producciones a comienzos de este siglo. Siendo por ese mismo motivo, que este año trajo grandes producciones a nivel del Brutal Death Metal, y es así que nos topamos con el regreso de Arsebreed, una banda no muy conocida dentro de este ambiente, ya que su primer álbum “Munching the Rotten” fue lanzado hace quince años bajo la tutela de Neurotic Records; pero eso no significo que esta primera producción sea una de las mejores de sus años dentro del Brutal Death Metal. Por el contrario, es una banda que llevó los limites de miembros de Disavowed y Pyaemia, a un nivel más crudo en comparación de sus bandas principales. 


Cada vez que se tiene un regreso de una banda formidable en su primer álbum, hay detalles que las personas toman en cuenta como; ¿si será lo mismo de su primer álbum?, ¿si la banda habrá evolucionado o cambiado? Y muchos otros cuestionamientos que siempre vienen a la cabeza al momento de ver los panfletos o afiches de un nuevo lanzamiento, y más si estos anuncios del nuevo álbum son después de más de diez años de inactividad a nivel general. Por lo cual se produce esta duda en la cabeza, pero dentro de todo este marco, Arsebreed presenta una segunda producción consistente y que va dentro del marco compositivo de su primer álbum, manteniendo esos enfoques crudos, colocando las partes técnicas en momentos adecuados, y lo mejor de todo, al fusionarse las ideas de Disavowed y Pyaemia en su música, “Butoh” tiene un poco más de elementos distintivos bajo otro nombre, e inclusive se podría decir que Arsebreed está mucho más alejado de ambas bandas, porque aunque su tecnicismo sea mayor en comparación de las otras bandas, el nivel de crudeza que tiene esta segunda producción es mucho mejor en comparación de “Revocation of the Fallen”. Además, si comparamos la ejecución de Septimiu Hărşan con la de Romain Goulon en los parches, la esencia cruda que tiene este conocido baterista, es lo que le da ese distintivo característico de una banda técnica y al mismo tiempo brutal. Teniendo un resultado excelente para los que adoran ese sonido de mediados de los 90s en la batería que se complementa con los riffs y las guturaciones de Robbe K y Joel Sta. Además de que la producción y caratula de este.  

Desde que todo empieza en “Butoh” con “Obliteration”, la idea de mantener intacto la música de Arsebreed es directa y concisa, porque si recordamos como fue el inicio de la banda en su primer álbum con “Fistfit Stretched Third Eye”. Esta canción tiene la misma idea, luego los esquemas de composición en lo tempos y detalles afilados en las guitarras guardan la misma eyaculación de riffs que son la parte gloriosa de la música de estos neerlandeses, ya que los armónicos y contrapuntos que tienen Daniel y Pranger en todas las cuerdas, son más que complejas, manteniendo ese detalle arcano y al mismo tiempo ahondando dentro de sus ritmos técnicos conocidos en su primer álbum. Entonces, lo interesante de este álbum, es que no cambia mucho lo conocido en su primer álbum, y se podría decir que este “Butoh” tiene como detalle principal ponerles énfasis a solos de guitarra como en “Equilibrate” y “Recomposed”; las cuales son sanciones un poco más inculcadas por el lado técnico de su música, y al mismo tiempo tener un poco más de aceleración en sus ritmos. Donde el trabajo de Romain es formidable, porque luego en “Malevolence”, la adición de ritmos técnicos a mayor escala, con compases a destiempo, es realmente increíble dentro de un estándar crudo que esta vez, se tiene que decir que Arsebreed es una de las pocas bandas dentro del Brutal Death Metal que logra esa adición. Y si no, dense un pasó por canciones como “Disintegration” y “Tether”, que son la tercera y cuarta del álbum, donde la dilucidación de ritmos es impresionante, porque dosifica todos los detalles al máximo en sus ritmos, y aunque sea técnico en muchos sentidos, esta canción te esta dando una cachetada en la cara de cómo se debe de hacer aplicar los conceptos brutales con los técnicos de manera innata. 


Butoh” es el claro sustento extremo, brutal y técnico que supera a su primera producción de una manera agigantada, manteniendo las raíces de como este estilo se fundo a mediados de los 90s. Con detalles clásicos de por medio en cada segundo de estos treinta minutos, y con pormenorizaciones que son innatas dentro del Brutal Death Metal de aquellos años. Demostrando toda una gran selección de diez canciones que se quedan dentro de la cabeza de los conocedores del estilo, donde las guturaciones de Robbe K y Joel Sta, son de lo mejor en su manera de incluirlas dentro de los contrapuntos y armónicos de Daniel y Pranger que están sobre una base consistente en los parches de Romain. Gran regreso de esta banda brutal, y que ahora posiblemente sea tomado con mayor referencia dentro de lo mejor de estos últimos años, y colocado dentro de algunos tops de Brutal Death Metal de este 2020. 

Calificación: 10 / 10

Lista de Canciones:

1. Obliteration
2. Manifest
3. Disintegration
4. Tether
5. Equilibrate
6. Recomposed
7. Malevolence
8. Emergence
9. Sanity
10. Insanity

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