Halloween party ideas 2015

 

                      
                              
La recuperación del espíritu combativo alcanzó su pico más alto el día de ayer, 13 de diciembre del 2022, con un concierto de actitud incendiaria que supo recoger la negatividad del entorno y transformarla en pura furia incandescente para las masas. Discharge, banda emblema del hardcore punk inglés, nos ofreció anoche un concierto acompañado de hechos y no solo palabras, muy congruente con su bien ganada insignia de icono contracultural, valorada incluso más allá de la esfera punk llegando a tener gran influencia en cada ramificación de música rápida y pesada  nacida en los ochenta. Recordemos que HellhammerSepulturaMetallica y Mayhem se inspirarían en su visión radical para impulsar la renovación de su rabia metalizada por aquella época. Esta vez, y como elegidos por la fortuna, hemos tenido la oportunidad de atravesar las mohosas grietas del tiempo y vivir un legado sonoro que aún truena con fuerza, a pesar de uno que otro ausentismo prolongado, la agrupación sigue al pie del cañón con esa contundencia decibélica entrecruzada a unas letras que son rigurosos alegatos en favor al antiorden, todo con un predisposición envidiable, como si el polvo no se hubiera acumulado en las cabezas de estos tipos que sobrepasan la franja etaria de los 50, un lujo poder ver tal entrega con un nivel de compromiso capaz de encogerle las bolas a cualquier chiquipunk.

                    

Pero antes de llegar a ello, Dios Hastío nos daba la primera exposición prolongada al estallido frenético, con ese 
crustcore que practican desde mediados de los años 90tas. Los viejos del barrio son una máquina, y en cada locación donde tocan los respalda una fiel base de seguidores que no se quedan inmóviles ni por un minuto, gracias a ellos es que se lograría salir del letargo mientras que la tensión iría tomando aumento con temas clásicos de su repertorio como "El odio te alcanzara", "Mil Nombres Para La Ramera" o "El Demonio Les Deja Hablar". Excelente acto de presencia después de un buen tiempo de inactividad para la banda.

                          

El momento más esperado de la noche llega pasado las 10:00 pm 
con la lengua punzante de JJ Janiak, quien acumula en su garganta el gargajo de su cólera expectorando saña con "
The Blood Runs Red"  "Fight Back" y "Hear Nothing, See Nothing, Say Nothing", canciones que de forma inmediata reciben la participación de la muchedumbre que vertiginosamente es obligada a entrar en zona de guerra por descuido o por instinto. El moshpit fue de tal magnitud que los apostados en la línea frontal al escenario fuimos literalmente aplastados por esa masa humana que iba armando un pogo desmedido en el reducido salón de recepciones del Festiva. Hubiera sido idóneo que el concierto se dé al aire libre aprovechando la amplitud de la cochera del local, pero por motivos de aforo no se dio así. De todas formas el calado de la banda fue instantáneo, demostrando que la postura "NO FUTURE" de los ingleses sigue en carne viva a pesar de que la mayoría de sus canciones fueron escritas en contextos de hace más de 30 años.


Pregones como "
Cries of Help" o la ovacionada "Protest and Survive" dedicada a la lucha actual del pueblo peruano por mantener su autonomía fuera de intereses egoístas y pérfidos, marcaron un hito difícil de olvidar para los concurrentes a este evento que exacerbados por la situación política vivida en nuestro país no hacían más que entregarse de lleno al choque de fuerzas: stage diving, crowd surfing y otros movimientos temerarios no eran impedimento para que los asistentes conserven su expresividad a tope, aunque a decir verdad; en todo momento se vivió un ambiente de camaradería, en donde no faltaron los borceguís, los chalecos con tachas y las crestas de colores, así como los atuendos propios de quien se le olvidó cambiarse el outfit saliendo de la oficina, todos unidos fomentando un ambiente cargado de energía y que se reflejaba en los gestos de regocijo que los veteranos Rainy (bajo), Bones (Guitarra) y Tezz (Guitarra), mostraban ante tan buena respuesta del público peruano,  retransmitiendo este fervor con un imponente peso escénico.



Llegarían otros fuetazos directos al rostro con "Hatebomb", "Realities of War" o "Accessories by Molotov" que reafirman el por qué Discharge es y seguirá siendo un bastión infranqueable
 para muchas generaciones. Labor ardua de PMC SHOWS, quienes han tenido la convicción de sacar adelante un evento con muchos riesgos, aun así la perseverancia tiene sus frutos y con todo y contra todos han hecho posible un concierto que de seguro ha quedado grabado a fuego en la memoria colectiva de todos los aficionados al ruido transgresor y contestatario.  








  








 





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