Fecha de Lanzamiento: 09 de Octubre del 2020 
País de la Banda: Suecia 
Sello: Century Media Records 
Estilo Musical: Black Metal / Death Metal







Mi experiencia con Necrophobic llegó en un momento de mi vida cuando comenzaba a escuchar bandas de muchos calibres y muchos ambientes extremos en los 90s, debido a que, en toda conversación con los colegas de aquellos años, uno quería buscar más bandas y estilos musicales que tuvieran esa sintonía extrema, y por obvias razones te movieran el piso desde la primera canción y hasta la última. Entonces, en ese proceso de ampliación de conocimientos e intercambios de cintas, apareció un álbum llamado “The Nocturnal Silence” (1993) de los míticos Necrophobic, quienes, a lo frígido y melódico del Black Metal sueco, le añadieron muchas instancias deathers que encajaban perfectamente en todos los minutos que traía ese primer álbum, además, dentro de esta breve apreciación, este álbum quizá haya sido uno de los primeros en tener la mezcla de ambos estilos junto a los suecos de Grotesque. Dentro de este tema en aquellos años, existían diferentes opiniones, porque como siempre hay personas más apegadas a lo bruto que a lo melódico, y quizá no haya tenido la brutalidad que tienen bandas como AngelCorpse para mezclar el Death Metal con el Black Metal, pero eso no importaba al momento de escuchar todo el álbum, ya que la idea primeria que se tenía en ese disco, era atrayente para el oído y este podía ser reproducido en tu habitación por miles de años.


Entonces, luego de haberlos descubierto con su primer álbum, muchas cosas pasaron por el río de sus influencias personales hasta llegar a su otro punto de quiebre en su música que fue “Bloodhymns” (2002), donde lo blacker de su música se apegaba a un lado mucho más thrasher, pero de muy buenos momentos. Donde encontramos a una banda un poco más fresca en comparación de sus inicios, ya no con ese aspecto crudo en sus composiciones, sino tratando de darle más melodía a sus canciones y encontrar un equilibrio entre lo blacker, ritmos thrasher de cabalgueo y finalmente con breves tintes de Death Metal europeo. Lo cual era muy bueno y destacable, porque hacía ver que la banda tenía gasolina para muchos años más, además de adaptarse de una manera genuina a este nuevo siglo, pero sin caer en las experimentaciones o cambios de ritmos sustanciales que determinarán un nuevo patrón en su música. Y ese el punto a favor de esta banda, porque a través de sus nueve producciones de larga duración, siempre se las ingenia para seguir presionando sus ideas y encontrar maneras de que no te aburran o te sofoques con lo tradicional de su música. Entonces, este noveno álbum en estudio llamado “Dawn of the Damned” (2020), tiene esa misma idea de seguir escarbando en lo que se conoce de Necrophobic

Otro detalle dentro de la discografía de Necrophobic, es que la mayoría de sus portadas y/o caratulas siempre tienen un buen diseño entre ellas, desde aquel “Darkside” (1997) hecho por Necrolord, la banda estuvo en busca de aquello que los caracterice dentro del lado ocultista y lúgubre de sus liricas, llegando así a la presentación visual y de primer enfoque con este nuevo álbum “Dawn of the Damned” (2020). El cual fue hecho nuevamente por Necrolord (Aeon, Amorphis, At the Gates, Bathory, Becoming the Archetype, Benediction, Blut aus Nord, Cemetary, Crystal Age, Dark Funeral, Dark Tranquillity, Desultory, Dismember, Dissection, Edge of Sanity, Ensiferum, Evergrey, Grand Magus, Hypocrisy, Impious, In Mourning, Incubus, King Diamond, Luciferion, Merciless, Naglfar, Nokturnal Mortum, Protector, Sacramentum, Setherial, Suicidal Angels, The Black Dahlia Murder, The Moaning, Therion, Thulcandra, Tiamat, Witchery), quien entiende perfectamente la intención de la banda y cuál es el enfoque que le quieren dar siempre a su música. Donde no vas a encontrar, cosas experimentales, progresivas, modernas o que se alejen de lo que ya se tiene establecido dentro del sonido de Necrophobic. Entonces lo que se tiene desde la primera canción “Darkness Be My Guide” y hasta “Devil's Spawn Attack”, es música que transita por todas las virtudes esquemáticas de la banda, que mejora entre el contrapunto de ambos guitarristas y algunas veces como “Tartarian Winds”, existen breves influencias de escalas folclóricas, que suman perfectamente a todos los colores que esta banda tiene, aún así se pueda encontrar limitaciones en su música. 


Otra de las grandes canciones de este disco es “Mirror Black”, que fue una de las seleccionadas para anunciar el lanzamiento de este solido álbum, con detalles que varían entre lados thrasher, blackers e inclusive ponerle punteos heavies muy buenos para que te quedes pegado a cada segundo de esta canción. Luego podemos resaltar la homónima del álbum “Dawn of the Damned”, la cual tiene esos elementos de su época “Bloodhymns” (2002), pero esta vez con una producción ya no tan aguda, sino agrandada en las paredes de fondo de varias guitarras que le dan ese sonido atrayente a sus ritmos clásicos de blast beats intercalados, sean con hit hay o ride; y aunque sea difícil de creer, este estilo de ejecución que se habrá escuchado muchas veces en la banda y con esa forma clásica de armar los esquemas entre riffs y con la batería, y se hayan escuchado miles de veces en discos pasados, pues siguen teniendo el mismo efecto de apegarte a cada segundo de esta canción. De ahí con “The Shadows”, ese ambiente melódico en las guitarras, con la voz de Anders Strokirk de por medio y plana, es realmente una manera de decir que esto es completamente adictivo en su fórmula, y que como se dijo en líneas previas. Se habrá escuchado otras veces, pero saben sacarle el jugo a esos ambientes oscuros y melódicos que estuvieron desde sus inicios y con más de treinta años de carrera musical, y si no creen, dense una vuelta por otra canción como “As the Fire Burns”, donde el punteo de Sebastian Ramstedt es uno de los más exquisitos. 

Dawn of the Damned” es un disco que sigue el trayecto de su discografía, apilando buenas canciones con momentos entrañables en su música, que, a pesar de seguir exprimiéndolas al máximo, estas puedan seguir sonando adictivas y con ese detalle que solo puedes escuchar en Necrophobic. Además, es posible que esta banda sueca sea una de las pocas a nivel Black / Death, que sigue haciendo de su música una de las mejores, aunque pasen más de treinta años, seguirán siendo una banda de bastante respeto por todos los fanáticos de este estilo musical, y que mejor, que la banda mantenga su sonido de siempre y para siempre. 

Calificación: 8.5 / 10

Lista de Canciones:

1. Aphelion 
2. Darkness Be My Guide
3. Mirror Black  
4. Tartarian Winds
5. The Infernal Depths of Eternity
6. Dawn of the Damned 
7. The Shadows 
8. As the Fire Burns 
9. The Return of a Long Lost Soul
10. Devil's Spawn Attack

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