Fecha de Lanzamiento: 27 de Agosto del 2021 
País de la Banda: España 
Sello: Nuclear Blast 
Estilo Musical: Progressive Metal






No sé cómo empezar esta reseña del nuevo disco de White Stones, porque para ser directo, es una banda que desconocía completamente, pero la tecnología de hoy ayuda a actualizarte mejor con este tipo de cosas. Sin embargo, esa no es la razón por la cual entro en duda de muchas cosas con estos españoles, porque cuando me actualicé con “Kuarahy” (2020) sentí a una banda insípida en todo sentido, con muy pocas que resaltar, y la producción en estudio no ayuda que digamos para encontrar sabor o texturas en la música. Así que dejemos ese primer álbum en la repisa de discos que alguna vez se van a volver escuchar dentro de un periodo de 10 o 15 años, como paso con muchos álbumes de los 80s y 90s, que envejecieron mejor y son contundentes con los años. Entonces, luego de ese primer álbum se tiene “Dancing into Oblivion” y vaya que ese lado insípido sigue en su música. 


No ahondare mucho en este “Dancing into Oblivion”, porque escuchar 35 minutos de cosas insípidas y demasiadamente recicladas, presentan un gran bache en la música de White Stones, es como escuchar una idea de salir del sonido que hace Opeth hoy en día, y recordar los mejores momentos de esa banda, pero encajarlos de una banda extraña y al final no tener algo solido o disfrutable. Podrá ser que Martín Mendez o Eloi Boucherie tengan mucha experiencia haciendo música, Martín es muy buen bajista en toda la música que se hizo con Opeth desde su ingreso en 1997, luego el trabajo hecho por Eloi en Vidres a La Sang es de respetar, porque es una de las pocas bandas en España que me gusta como hicieron sus álbumes desde “Vidres a la sang” (2004) y hasta “Set de Sang” (2018). Pero, y acá viene el más grande de todos, eso no te asegura que lo que vayan a hacer juntos sea excelente, y este segundo álbum de White Stones es la prueba, sin olvidar que ya son dos producciones insípidas y que fueron hechas para sacar un lado opuesto a lo que hacen con sus bandas principales. 

Desde que todo empieza con “La Menace” y termina con “Acacia”, hay muchos cabos sueltos, ideas jazz en el bajo que están un poco desfasadas, donde la producción 90s u 80s que le quisieron dar no ayuda mucho para ver que es lo que están haciendo a nivel general, existe un periodo donde las ideas hasta parecen forzadas, dando espacios innecesarios a los instrumentos o el bajo que quiere estar por encima de todo, como diciendo yo estoy acá y prueba de eso es “Iron Titans”. Donde los otros instrumentos están detrás de la mezcla y bajo esta encima de todo. Algo que en lo personal no es nada agradable de escuchar, porque no hay solidez como banda, sino de independencia, y eso no resulta productivo para escucharse de manera completa. Y así es todo el disco a nivel general, y ojo el grado de ejecución de los instrumentos es algo que no es mencionable, porque ya es algo innato dentro de lo música tener un nivel pro, pero los encajes e ideas son austeras. 


Hace mucho que no me encontraba con un disco tedioso de escuchar, y “Dancing Into Oblivion” no lo hace sencillo, y válgame que estuve en el álbum alrededor de unas 6 o más horas para encontrar algo distintivo o para escribir bien de White Stones. Pero no, es un disco difícil de acceder, huraño en todo sentido y muy “exclusivo”, si tendríamos que ponerle una palabra para decir lo que la banda quiso expresar. Esperemos que la música pueda ser más llamativa a futuro, y no tengan baches compositivos a nivel general, y nuevamente no sé porque esta etiquetado como Progressive Death Metal, porque de Death Metal no tiene más del 3% de todo el álbum. 

Calificación: 4.3 / 10

Lista de Canciones:

1. La Menace
2. New Age of Dark
3. Chain of Command
4. Iron Titans 
5. Woven Dream 
6. To Lie or to Die 
7. Freedom in Captivity
8. Acacia

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