Fecha de Lanzamiento: 12 de Febrero del 2021 
País de la banda: Italia 
Sello: Avantgarde Music 
Estilo Musical: Technical Death Metal / Avantgarde






Existen bandas en el mundo que te dan una impresión distinta de como escuchar la música extrema desde el primer segundo. Donde recuerdo la primera vez que escuche el único álbum de los finlandeses de DemilichNespithe” (1993) y luego el “The Erosion of Sanity” (1993) de Gorguts, demostrando ambas que son claras muestras de que el Death Metal llevaría a otro nivel el heavy metal en los próximos 20 o 30 años después. Entonces, es así que, pasado estos casi 30 años de esos dos álbumes icónicos, es que se tienen bandas como Imperial Triumphant, Afterbirth, Pyhrron, Gigan, Baring Teeth, Artificial Brain, Ulcerate y Thaetas que impulsan esta verborrea de notas y esquemas disonantes que se entrelazan con elementos técnicos, progresivas y jazz, que sorprenden durante cada nuevo álbum que estas lanzan a toda una generación de metaleros que crecieron con esta música enfermiza y no convencional dentro de los puristas del Death Metal


Muchas cosas se pueden seguir hablando de esta corriente que va creciendo cada vez más y con más bandas de este tipo que no tienen miedo a que su música sea muchas veces sectaria, y la verdad tampoco importa, ya que lo que se tiene con esta nueva corriente de bandas, es música extrema que va más allá de lo conocido y aunque tenga una base de dos álbumes, estas bandas comienzan a alejarse de esas dos y crean algo original y novedoso para estos años. Porque, así como nadie suena como Pyhrron, nadie suena como Imperial Triumphant y finalmente nadie suena como Ad Nauseam en esta segunda producción llamada “Imperative Imperceptible Impulse”. Su música es desconocida para muchas personas que llevan años dentro de lo extremo e inclusive para aquellos que buscan bandas cada vez más extrañas, y eso es lo que al final importa dentro de la música de estos italianos. Ya que no estamos hablando de música que la vas a entender a la primera o segunda escuchada, sino que vas a tener que darle unas horas y un tiempo más para digerir calmadamente hacia dónde va la banda con esta segunda producción. Porque si lo comparamos con su primera producción “Nihil Quam Vacuitas Ordinatum Est” (2015), la banda tenía un enfoque mucho más técnico y sazonado con ingredientes conocidos, pero eso es no pasa en este nuevo álbum. 

Desde que todo empieza con “Sub Specie Aeternitatis”, la desesperación auditiva es inminente, música que no quiere cumplir con los parámetros conocidos o que por lo menos se adapten a aquello que tienes en mente al leer el rótulo Death Metal técnico con dosis Avant Garde, porque no será así, esto es música agresiva y terrorífica de muchos sentidos que no te dejarán que los nervios estén tranquilos. Cortes técnicos a gran escala, dosis largas de progresivo en sus esquemas y uniones de riffs, junto a una voz que, a pesar de no tener muchos matices, es la perfecta para toda la enfermedad que encuentras acá. Luego con canciones como “Inexorably Ousted Sente” te sumergen en más horrores con los teclados y los chirridos de notas agudas, músicos que no dejan de cambiar de contextos en cada segundo que tiene la canción, donde el principal acceso a los diferentes ambientes es su lado disonante, porque es aquel que conecta toda esta monstruosidad musical de inmensas proporciones. 


Coincidentia Oppositorum” es la necesaria dentro de un margen brutal y ambicioso que la banda tiene, empezando con un arpegio de psicosis en medio y una especie de aullidos de fondo que terminan impulsando la furia de la banda con esas dosis técnicas, jazz y progresivas e inclusive de muchos cortes cuasi Math Metal que nutren su calidad de hacer música. Luego con la homónima del álbum “Imperative Imperceptible Impulse”, las cosas se elevan a un nivel superior, la banda decide colocar en medio de sus ritmos disonantes eso extraño de clasificar o etiquetar como un estilo musical, pero a medida que vas escuchando más este tipo de música, es que el vicio sigue creciendo en tus oídos y al final terminas como yonqui. De ahí casi llegando al final tenemos “Horror Vacui” y “Human Interface to No God”, donde el título de la primera canción es muy común dentro de otras bandas extremas, pero en comparación de lo hizo Ad Nauseam, las cosas se llevan musicalmente a su concepto real de un vacío absoluto y en medio de esa nada, sientes que la presión sofocante y desesperante de la soledad en un mundo donde no existe nada y no hay nada a la cual quejarte es la que necesita tu cuerpo para terminar siendo una persona ermitaña en este mundo. 

Imperative Imperceptible Impulse” es un álbum impresionante en todo sentido, desde la portada hecha por Vama Marga. Quien retrata un mundo completamente oscuro, luego las letras que hablan de introspecciones personales, y finalmente la duración del álbum, que quizá muchos dirían que casi una hora de sonidos psicóticos, enfermizos, brutales, técnicos, horroríficos y muchos más, pueda ser aburrido (para algunos). Pero el álbum no decae en creatividad y presenta lo necesario para que comiences a escuchar su discografía de adelante para atrás, porque te va a quedar corto esta segunda producción. No tiene un punto flojo, porque es música que a pesar de haberla escuchado unas diez veces, sigue trayendo muchas cosas a la cabeza y que se siguen descubriendo con cada nueva oída. Todo un ejemplo de disco en lo que va el año y nominado a uno de los mejores discos del año. Por mi lado ya me pedí los dos discos en su versión física para escucharlo a la calidad que se debe. 

Calificación: 10 / 10

Lista de Canciones:

1. Sub Specie Aeternitatis
2. Inexorably Ousted Sente
3. Coincidentia Oppositorum
4. Imperative Imperceptible Impulse
5. Horror Vacui
6. Human Interface to No God

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