Fecha de Lanzamiento: 11 de Diciembre del 2020 
País de la Banda: Estados Unidos 
Sello: Unique Leader 
Estilo Musical: Technical Brutal Death Metal




Deeds of Flesh es una de las pocas bandas en mi vida que le tengo un aprecio infinito por todo lo que me brindo a mi mundo extremo, ya que desde la primera que escuche “Trading Pieces” (1996) o su primer EP “Gradually Melted” (1995), pues era una banda que me tomo por sorpresa a nivel general, teniendo un nivel de tecnicismo impresionante, y aunque las grabaciones no ayudaban mucho a distinguir muchas partes, el sonido era el ideal deacuerdo a la tecnología que tenían las bandas Brutal Death Metal de aquellos años, porque luego de la explosión que tuvo Suffocation, Broken Hope y Cryptopsy en el mundo Brutal a inicios de los 90s, este estilo paso a tener otra forma de escucharse gracias a Internal Bleeding, Disgorge, Dying Fetus, Deeds of Flesh, Devourment y unas cuantas más desde mediados de los 90s. Haciendo que el Death Metal tuviera más dedicación a nivel ritmos técnicos que no tenían esa limpieza que Death tenía, sino era acelerado, técnico, brutal y al mismo tiempo era cochino y sucio, siendo algo que la gente del mismo estilo no le prestará mucha atención, pero eso no importó así como yo, hubieron miles de personas que se enamoran de esta última corriente extrema en el mundo que presentaba los primeros de muchas bandas brutales de hoy en día. 

Enfocándonos más en Deeds of Flesh y desde su primer EP, la música era agresiva, sucia y técnica en todo sentido, luego desde “Trading Pieces” (1996) y hasta “Path of the Weakening” (1999) la evolución de la banda por parte de Jacoby Kingston y Erik Lindmark fue impresionante, porque la banda encontró su propio sonido influenciador hacía todo el mundo y que muchas bandas como Origin, Archspire, Cytotoxin, etc siguen estos años. Pero eso era poco a lo que se venía después desde “Mark of the Legion” (2001) y hasta “Crown of Souls” (2005), donde el tridente Jacoby, Erik y Mike era toda una maquina de desarrollo impresionante en todo sentido, dejando a muchas bandas solo con la idea de que la superación dentro del Brutal Death Metal es posible y estos tres nuevos álbumes lo lograron en su momento. Entonces, dentro de esta impecable discografía, la banda decide darle un giro mayor cuando a las mismas ejecuciones sucias le dan un giro mayor de riffs limpios, además de que la banda comenzó a indagar con especialistas a que el sonido podía ser brutal, técnico e intenso. Es aquí que la banda pierde muchos fanáticos, porque esperaron que "Of What's to Come" (2008) y "Portals to Canaan" (2013) tuviera esa vibra 90s de la que se enamoraron en su momento, pero en lo personal eso no importa, porque no vivo del pasado y tampoco me interesa pensar que las cosas sean iguales, y viéndolo desde ese punto, el nivel superación y madurez que obtuvo la banda, pues fue mucho más que otras bandas. 


Es así que luego de una gran perdida dentro del mundo extremo por el fallecimiento de Erik Lindmark en el 2018 y luego de siete años de ausencia, tenemos un nuevo álbum de Deeds of Flesh llamado “Nucleus”, donde la grandiosidad de su música se mezcla con muchos elementos conocidos de su música, recopilando sus tres etapas, la sucia y de sus tres primeras producciones, luego detalles más técnicas y asimcopados de sus tres siguientes álbumes, y finalmente ponerle ese detalle claro y limpio que estuvo presente en sus dos últimas producciones. Encontrando un balance impresionante dentro de sus tres épocas en este “Nucleus”, y por si fuera poco, dentro de este nuevo álbum se encuentran Mike Hamilton y una leyenda que todos los que conocimos a Deeds of Flesh desde su primer EP se encontraba de regreso, ya que la presencia de Jacoby Kingston a las voces principales son de lo mejor, porque es escuchar todas las épocas de la banda y encima darle ese toque nostálgico que sabes que va a ser impresionante de pies a cabeza. Y a ello el trabajo en la portada hecho por Raymond Swanland (Alterbeast, Beneath, Cephalic Impurity, Continuum, Psycroptic, Suffocation), es simplemente el esperado y cumple con todas las expectativas que llevas viendo el sonido de la banda en sus caratulas del 2005. 

Otro detalle impresionante y que se llevó todos los aplausos de los que llevamos años en este estilo, fue la idea de recopilar a casi la mayoría de la realiza gutural del Brutal Death Metal y Death Metal como Decrepit Bill (Decrepit Birth), Obie Flett (Inherit Disease) , Anthony Trapani (Odious Mortem), Luc Lemay (Gorguts), George "Corpsegrinder" Fisher (Cannibal Corpse), John Gallagher (Dying Fetus), Matti Way (Liturgy A.D.), Frank Mullen (ex-Suffocation), Jon Zig (Images of Violence), Dusty Boisjolie (Severed Savior), Robbe Kok (Arebreed y Disabowed) y Matt Sotelo (Decrepit Birth), catapultando el disco a lo más alto de los gustos. Pero no es una simple adición o detalle que estén estos vocalistas juntos, porque en cada canción que participan estos maestros guturales le añaden un rendimiento y/o actuación distinta dentro de los riffs que hacen Erik Lindmark, Craig Peters e Ivan Munguia. Todo encaja perfectamente para que en cada canción te des cuenta que están ellos y sus voces le den otro giro musical a la idea de Deeds of Flesh, y eso esta vez es un gran recurso, porque no solo están por su nombre, sino por el grado de presencia que tiene su voz dentro de la música de la banda y sobre la idea que tiene Jacoby de haber tomado la batuta de la banda como vocalista principal. 

Desde que todo inicia con “Odyssey” y la introducción de estar a punto de colonizar un nuevo mundo por parte de extraterrestres, ya es la temática que estuvieron manejando desde “Of What's to Come” (2008) y esa presentación de teclados, tambores, disparos y una encarnizada batalla por la conquista de una nuevo planeta son las necesarias para crear todo ese ambiente misterioso que van a empezar de manera magistral con los armónicos de las guitarras de Craig y Erik que se conectan perfectamente con la batería de Darren Cesca de manera inhumana. Luego con “Alyen Scourge” la idea de sus dos últimos discos se hace presente, técnicas a borbotones, dentro de riffs rasposos y guturaciones a doble voz que empiezan los pequeños solos de ambos guitarristas en medio contrapunto, bajo un sustento de bajo potente que es acompasado con la batería de manera brutal. Luego con “Ascension Vortex” empieza la incursión de los invitados dentro de ritmos cortos y enfocados a darle una sazón distinta como se dijo en el anterior párrafo, y al tener vocalistas invitados, las sensaciones cambian de una manera impresionante, donde la voz de Jacoby entra para liderarlos dentro del mar de ejecuciones de todos estos mutantes de músicos que se encuentran. Y el detalle resaltable dentro de todo, es la capacidad de que en versión mp3 puedas sentir detalladamente todas las ejecuciones de los músicos, slaps, blast beats, dobles pedales, sweep picking y más. 


Hasta las anteriores canciones, todo el potencial de los músicos envueltos ya es conocido por el alto grado de tecnicismo que tiene la banda y con “Catacombs of the Monolith”, el detalle resaltable es la voz de Luc Lemay (Gorguts), que distorsiona la realidad técnica y amplio espectro en una idea más feroz por su estilo de cantado rasgado. Luego con “Ethereal Ancestors”, el Deeds of Flesh agresivo de antaño comienza a tener mayor predominancia y su música se comienza a ensalzar mejor por la presencia de George "Corpsegrinder" Fisher (Cannibal Corpse), pero eso no es todo la voz de Jacoby comienza a tener otras variaciones en sus guturaciones que son de ensueño dentro de todo el conglomerado de armónicos e indistintos tempos que usan en solo segundos para crear más ambientes y cosas que a pesar de ser técnicamente complicados, tienen un gancho increíble para adherirse a tu mente en segundos. De ahí con “Nucleus”, las cosas se ponen a la vieja usanza en los riffs de Deeds of Flesh y la mixtura de guturaciones entre Jacoby y John Gallagher (Dying Fetus) son de lo mejor, dentro de los momentos paralelos de las paredes rítmicas que tiene la música y aceleración de ejecución que tienen ambos guitarristas para que en un momento de pare entren las voces de John

Llegando casi al final de este nuevo álbum tenemos “Races Conjoined”, donde la adición de Frank Mullen sacará a más uno muchas lagrimas de escuchar a una leyenda como esta volviendo a cantar de la manera tan impecable que lo hace, y que mejor si su voz esta dentro de otros grandes como Matti Way y John Zig, sin olvidar que la presencia del bajo en esta canción se hace cada más clara, gracias a pequeños detalles sobresalientes o pequeños semi solos técnicos que le brindan a la canción una claridad impresionante y que solo pueden llegar pocas bandas, o creo que solo lo puede hacer Deeds of Flesh. Luego tenemos “Terror” que recuerda más caminos musicales de su época noventera en la banda y muy apegada a lo que hacía la banda aquellos años, esa sensación de efectos de guitarra de antaño son de lo mejor, mezclándose dentro del mar de ritmos limpios que son parte de lo nuevo de Deeds Of Flesh y finalmente las guturaciones de Dusty Boisjolie (Severed Savior) y Robbe Kok (Arebreed y Disabowed) le dan ese ambiente más clásico a una canción que de por si ya esta embarrada de viejas influencias de la banda y así cerrar un nuevo capitulo dentro del Technical Brutal Death Metal mundial con la final “Onward". 

Lo pondremos de esta manera, “Nucleus” es la evolución natural que siempre estaba pensada por la primera alineación, la segunda alineación y la última alineación de la banda. Porque Deeds of Flesh hoy en día es sinónimo de mejora continua álbum tras álbum y eso es lo que se siente en este álbum, así como fue “Trading Pieces” en 1996, pues ahora siguen dentro de ese patrón innovador que muy pocas bandas pueden seguir presionando en cada álbum. Por lo que, esta vez tienen un gran e impresionante álbum, que esto más que seguro va a recopilar a los viejos fanáticos, a los del medio y a los nuevos amantes de lo limpio en el Brutal Death Metal. Porque es así como siempre fue Deeds of Flesh, una maquina incansable de ritmos acelerados, filosos, brutales, técnicos y esta vez con detalles de muchas épocas en la banda que terminan catapultando su idea bajo el as de tener a la realeza gutural del estilo. Un álbum impresionante en todo sentido y con los detalles muy bien cuidados a escalas mínimas, y si esto puede sonar así en versión digital, imagínate como debe será percepción de su sonido en su producto físico. Esperando con ansias mi copia del nuevo álbum. Finalmente, si esperas algo de los 90s, pues mejor no lo escuches, porque tintes tiene, pero van más allá de eso y eso es lo importante. 

Calificación: 10 / 10

Lista de Canciones: 

1. Odyssey 
2. Alyen Scourge
3. Ascension Vortex 
4. Catacombs of the Monolith
5. Ethereal Ancestors
6. Nucleus
7. Races Conjoined
8. Terror 
9. Onward

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