Fecha de Lanzamiento: 16 de Octubre del 2020 
País de la Banda: Inglaterra 
Sello: Nuclear Blast 
Estilo Musical: Death Metal





Cuando el Death Metal nació a mediados de los 80s, y luego se expandió hasta mediados de los 90s, era increíble de ver, como este estilo se podía diversificar en muchas más expresiones musicales de la misma índole, y estas se dividían claramente en países que tenían un sonido personal que pertenecían a un puñado de bandas de su propio país como lo tiene hasta el día de hoy Inglaterra, Países Bajos, Brasil, Suecia, Estados Unidos y Finlandia. Países que, a pesar de tener la misma sintonía extrema en sus esquemas y riffs, tenían detalles entre sí que no se parecían entre todas estas escenas, y lo cual, a inicios de los 90s fue algo genial de escuchar en su momento; porque se tenía una infinidad de álbumes entre sí que no se parecían y seguían experimentando con el Death Metal. Entonces, dentro de este inmenso mundo de personalidades en el género de muerte, nos encontramos con Benediction, quienes desde su primer álbum “Subconscious Terror” (1990), donde aquellas veces en las guturaciones estaba Mark "Barney" Greenway de Napalm Death. Demostrando desde el inicio ser una banda original en su sonido, y al mismo tiempo pasar a ser una de las agrupaciones más importantes dentro del Death Metal mundial, y de sonido exportable de marca inglesa hacía el mundo. Además de ser hasta el día de hoy uno de los grandes referentes de su país en cuanto a Death Metal se refiere junto a Carcass, Bolt Thrower y Desecration

Entonces, hablar de Benediction después de doce años de ausencia en el mundo extremo y después de “Killing Music” (2008), donde Dave Hunt de Anaal Nathrakh estuvo como vocalista, se tiene que analizar dos puntos importantes. La primera es que para este “Scriptures” regresa a estudio el triángulo poderoso o la alineación de oro conformada por Peter Rew, Darren Brookes y Dave Ingram, quienes estuvieron presentes en la mejor época de la banda que tuvo su punto más álgido en “Transcend the Rubicon” (1993). Disco que hasta el día de hoy tuvo finitas reediciones en distintos formatos y con el cual la banda pensaba girar este 2020 en Latinoamerica, conmemorando los 27 años de este impresionante e importante álbum que todo amante del Death Metal debe de tener en su colección. Y la segunda idea a tomar en cuenta, es como esta formula de oro puede seguir teniendo el mismo efecto en la banda para seguir produciendo un disco solido a nivel general, porque los dos sencillos como “Rabid Carnality” y “Stormcrow” tienen esa pequeña sazón entrañable de su época dorada, ya que tiene los mismos elementos a tiempos clásicos y de esquemas sencillos y directos en su música, bajo una producción excelente en estudio de parte de Scott Atkins (Amon Amarth, Behemoth, Cradle of Filth, Man Must Die, Onslaught, Savage Messiah, Sylosis, Vader), quien ha retratado perfectamente esos detalles entrañables de una banda nacida en los 90s y con un enfoque un poco más consistente en comparación de sus dos previas producciones que fueron “Organised Chaos” (2001) y “Killing Music” (2008). 


Desde que todo empieza con “Iterations of I”, el sonido entrañable de ambos guitarristas es una adicción de ritmos afilados que van directo al pogo con la voz de Dave Ingram que le devuelve la vida a esta banda después de doce años, donde los ritmos clásicos de esta banda que no se complican bajo un efecto pesado y compacto que es su marca de casa, adicionando en el momento adecuado un solo enigmático que le da lo necesario para que estés atento a la canción todo el tiempo. De ahí con “Scriptures in Scarlet”, la banda sigue a merced del mismo compas de batería que no quiere complicarse en ningún momento, adicionando momentos lentos en doble pedal bajo una guitarra provista de bastante palm-mutting en la técnica para que te quedes atento a la intensidad de la banda, más no ser brutal, sino una banda de Death Metal confrontacional y que te un buen puñado de golpes en la cara. Luego con “The Crooked Man” la sensación de intensidad desciende un poco, ya que la banda decide ponerse menos ruda y brindar momentos de efectos agudos por segundos para que veas otra cara de la banda, pero eso no significa que las cosas bajen, ya que por el contrario a los dos minutos con cuarenta segundos la música se pone nuevamente intensa y con ese estribillo rítmico que le da lo distintivo a esta canción para conectarte con “Stormcrow”. La cual es otro topetazo musical que tiene sus partes “Grind Bastard” (1998), con ritmos que chocan con su lado grindcore y ese pesadez ruda y directa que tiene la música de Benediction

Progenitors of a New Paradigm” es una mezcla de sus primeros ritmos con lo entrañable de 1993, pero esta vez elevada por la producción, que no necesita de mucho realce o énfasis en la música, sino ser directa. De esquemas sencillos, que, aunque se repitan los esquemas, existen momentos donde la banda presiona ese detalle y manipula excelentemente sus diversificaciones de riffs para crear nuevos ambientes, que no serán innovadores a nivel general, pero tienen lo necesario para quedarte pegado con la ejecución básica y efectiva de ritmos que tiene Giovanni Durst en la batería. De ahí con “Rabid Carnality”, la sensación de regresar a los 90s se hace presente, donde se podría decir que es el tema más tibio de todo el álbum, porque los esquemas ya son conocidos y los ritmos tiene ese compas que se asemejan a su lado grindcore por momentos son los de siempre, pero que aun así suena efectiva en el marco global del disco, ya que con esta breve inclinación, lo que se viene con “In Our Hands, the Scars” se siente mejor en todo sentido. Y nuevamente demostrando que se le puede sacar el jugo a ese compás en batería típico y cuasi punk que tiene Benediction, con riffs más gordos en su ejecución, donde el bajo esta vez de Dan Bate es de lo mejor, porque marca los cambios de los siguiente esquemas y tempos de esta canción. Además, que con esta idea de darle énfasis al bajo entra al reproductor “Tear Off These Wings”, la más inclinada hacía elementos cuasi rock and roll que tuvieron desde sus inicios estos ingleses, y esta vez aparecen en medio algunos tintes blackers para finalizar los tempos agudos en sus matrices rítmicas. 


Después de unos momentos tranquilos en “Scriptures”, regresamos al ruedo intenso y rudo con “Embrace the Kill”, donde lo más resaltable es que la ejecución de batería comienza a acelerarse en comparación de otras baterías del mismo álbum, e inclusive las partes donde el doble pedal toma predominancia tienen un tempo más acelerado. Y luego toda la esencia de la banda cambia con unos retoques cuasi melódicos por unos veinte segundos, que hasta este punto se demuestra impresionante, porque la banda siempre quiso ser ruda y de puñete directo a la cara. De ahí con “Neverwhen” la misma idea ruda en los riffs y golpes de batería comienzan a ser directos en la música de Benediction, y es en este punto que si no has armado el circle pit en tu cuarto, sala o patio, pues de verdad no se entiende porque escuchas a estos ingleses (risas), porque su música es para armar pogos y ahora más que nunca la banda quiere tomar diferentes momentos de otros estilos para que su música directa sea más satisfactoria al escucharse. Luego se tiene las dos últimas canciones del álbum que son; “The Blight at the End” y “We Are Legion”, que tiene esa idea de ver los precios a este álbum y con una mezcla de sus dos discos previos, puede seguir evolucionando en su música, tomando elementos de esos dos álbumes y mezclándolos con su mejor época para tener un hibrido genial. Sin olvidar que la parte cuasi melódicas en ambas canciones, son más que satisfactorias de escuchar y que avivan el corazón de todo amante de esta banda inglesa. 

Tenía muchas dudas al momento de ser anunciado este “Scriptures” en todas las plataformas con su sencillo “Rabid Carnality”. El cual curiosamente es la canción más tibia del disco y la que sirve como una breve inclusión a un pasado que no volverá en la banda, pero que si es efectiva para el desenvolvimiento de todo el álbum. Ya que las otras once canciones, son expresiones excelentes de que esta espera de doce años, tuvo un objetivo de mejora e innovación en su música que hace muchos años no se sentía en la banda, siendo así que todo el conglomerado de canciones trabajan perfectamente para tener un disco solido y directo de una banda que a pesar de tener ideas conocidas, los detalles de estos casi cuarenta y siete minutos le dan ese aire fresco y renovado en este 2020, además de estar lista de espera para hacer una gira por Latinoamérica cuando toda esta crisis mundial pase o mejore. Gran regreso de esta banda de muchas tertulias e intercambios de vasos de cervezas. 

Calificación: 9.3 / 10

Lista de Canciones:

1. Iterations of I
2. Scriptures in Scarlet
3. The Crooked Man 
4. Stormcrow
5. Progenitors of a New Paradigm
6. Rabid Carnality
7. In Our Hands, the Scars
8. Tear Off These Wings
9. Embrace the Kill
10. Neverwhen
11. The Blight at the End
12. We Are Legion

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