Reencarnación, la leyenda del metal extremo sudamericano, marcaría un antes y un después con su expresión radical en contra de los convencionalismos, exponiendo la desesperanza del mundo subterráneo con una brutalidad inaudita para su época y que incluso calaría hondo en el mismísimo núcleo del Black Metal Nórdico. Hoy nos ofrecen una versión sofisticada de aquellos años gloriosos con “kaosmos”, su nuevo y esperado disco después de casi 4 años; es por ello que nos comunicamos con Víctor Raúl Jaramillo "Piolín" quien nos concede esta entrevista exclusiva donde hablamos de todo y de todos, filosofía, arte, literatura, tecnología y ultra metal, nada se queda en el tintero en esta conversación que además está plagada de material inédito, nunca antes visto, de su paso por Lima en el recordado “Abadon Fest”.   


                            


Dargedik. Buenas noches Víctor, muchas gracias por darte un tiempo y concretar esta entrevista tan esperada por los lectores de Dargedik. Tengo entendido que has estado atareado con la producción del nuevo disco de Reencarnación, además de algunos ensayos pendientes para las próximas presentaciones de la banda, como el tributo al metal junto a la Filarmónica de Medellín,  coméntanos sobre eso:

Victor Raul: Saludos, espero que todo marche bien por su lado. Muy amables por tenernos en cuenta. Sí, han sido cuatro meses de arduo trabajo con el Kaosmos, próxima producción de la banda. Ya todo el material está en manos del sello Psychophony Records, y estimamos que a finales de noviembre se libere el trabajo. El tributo al Metal Medallo con la FILARMED, estuvo muy enérgico, pese a la restricción para la entrada del público. El Teatro al Aire Libre Carlos Vieco es un lugar icónico y al fin, después de muchos tropiezos, ha reabierto sus puertas para el beneficio de la cultura de la ciudad. Lo demás se irá dando con calma. Tenemos varias propuestas para presentarnos en vivo y bueno… aún las cosas con el Covid de por medio, son un poco inestables. Pero seguimos adelante.

Dargedik: La reactivación de los espectáculos musicales ha ido en aumento a la par de los índices de vacunación, lo que pronostica una vuelta a la normalidad pre-pandémica. En el caso del metal extremo era absolutamente necesario el regreso a su versión física, ya que solo así podría ejercer su labor de exorcismo emocional, labor que el entorno digital estaba lejos de conseguir. ¿Compartes esta idea o vez la posibilidad que el entorno digital pueda desarrollarse aún más?

Victor Raul: El desarrollo digital y las nuevas tecnologías no dejarán de seguir adelante y seguro alcanzarán posibilidades que de algún modo reemplazarán actividades que hasta el momento requieren una presencialidad efectiva. Respecto a los streaming donde la música extrema ha tratado de aguantar en este año y medio, pienso que son decisiones personales, algo que muchas bandas han elegido para no perder el contacto con la gente que sigue su propuesta. Pero definitivamente nada se compara a un show en vivo con las personas al frente gritando y siguiendo los temas. Estar unidos en un concierto, compartir y reunirse en torno al sonido extremo y la hermandad que ha generado, no tiene comparación. Esa es la verdadera manifestación de lo que hacemos.

Dargedik: Algunas personas han sufrido la ruptura total de su vida cotidiana y la música les resulta aquel respiro vital que les ayuda a seguir adelante. En tu caso, los sucesos recientes tal vez ejerzan algún tipo de influencia en  la temática de tus futuros proyectos… ¿Es así?

Victor Raul:  Todo es susceptible de ejercer una influencia para escribir una lírica o un mapa sonoro. Las dinámicas de la creatividad siempre tendrán lugar y liberarán lo que en nuestro interior nos pesa y nos carcome. En mi caso, he pensado el asunto y lo que podría llegar a pasar relacionado con la nueva crisis, con su planteamiento de seguridad sanitaria, con la manipulación mediática, con la concentración de la economía, con la eliminación de esa parte de la población mundial que no representa inversiones y beneficios, sino costos y demandas que los estados no están dispuestos a asumir y han quedado muchas cosas al descubierto. Pero ¿qué podríamos hacer ante el monstruo milenario que nos gobierna? Lo que ha sucedido ya estaba pensado con anterioridad y las cosas no volverán a ser las mismas, aunque pensemos o queramos que ocurra lo contrario. Igual, hay que seguir, insistir, resistir, no desistir… ¡hay que dar la pelea!


Dargedik: Bueno, cada día que pasa se toma mayor conciencia de nuestra mortalidad. Ya no somos como aquel personaje de Tolstoi que maldice su mala suerte y se pregunta como es que a Él, justamente a Él, la muerte ha venido a buscarle. El  mundo ahora resulta incierto  y amenazador, y entre todos los horrores a enfrentar, el peor sería el regreso de los fantasmas del pasado. En toda América Latina durante los ochenta hubo tal nivel de muerte y destrucción que por poco no desaparecieron todos los sistemas de orden imperantes, aunque para la generación rezagada tras el fuego cruzado, esto seria como sembrar en tierra quemada,  con tan solo la música como única arma para revelar lo irrevelable. Coméntame un poco sobre el metal colombiano durante los años del terror, y si en algún momento se tuvo la conciencia de estar creando algo único dentro de la música.

Victor Raul:  Esta pregunta es recurrente en todas o casi todas las entrevistas o conversaciones varias donde tengo lugar. Lo que sí sería prudente, es clarificar que estar en contra de la guerra, los despropósitos del poder, las maquinaciones alienadoras de ciertos grupos ideológicos, no debería ser una excusa para conformar nada que se les parezca. La fuerza que hemos desatado ha sido ante todo para unirnos y continuar unidos como hermandad, pero con el imperativo de ser libres y responsables con dicha libertad. Hablar de una escena o de un movimiento con respecto a nuestra música, no quiere decir que tengamos un pensamiento uniformado o que se tengan normas de conducta para esto o aquello. Sabemos que nuestro llamado vital enfrentó una violencia encarnizada contra la juventud de los años iniciales y que salimos del sótano, con una negación absoluta, a poner la cara frente a los organismos criminales, bien fuera amparados por el estado, bien fuera al margen de la ley. Una negación y un enfrentamiento que esperamos haya posibilitado nuevas formas de habitar y convivir. Y a mi parecer, tenemos dos principios, quizá los únicos principios que nos identifican como comunidad: la mutua ayuda y el respeto a la individualidad. En lo demás, que cada cual viva como quiera y pueda.

Dargedik: El empirismo tuvo un papel fundamental en los inicios del “metal extremo sudamericano” , algo paradójico por que usualmente se pensaba que la música tenía que aspirar siempre a ser una creación artística de élite y de gran complejidad técnica. Por el contrario, aquí se tenía a músicos que no eran músicos, haciendo uso de instrumentos que difícilmente cubrían la función de instrumentos profesionales, todo con la intención de plasmar la colisión entre experiencia personal y realidad objetiva, el resultado fue la radiografía de una subcultura que ante tanta calamidad creía: “Si Dios no esta con nosotros, es porque somos hijos del Diablo”. Y para el imaginario común esto se convirtió en un mito que cruzó fronteras. No obstante, Reencarnación busco ir más allá en sus pretensiones musicales. ¿Qué es lo que te impulsó a realizar discos tan vanguardistas como Egipto  o Visiones Terrenales?

Victor Raul:  Las cosas se dieron de tal modo, que los trabajos Egipto y Visiones Terrenales me abrieron una luz en momentos de procesos existenciales complicados. La tarea es crear, no importa si contradices lo que venías haciendo. Quienes no se contradicen o se amparan en una vida lineal y sin nuevas posibilidades creativas (puesto que crear es ir siempre un paso adelante del lugar donde nos hallamos), están muertos. Sostener un estilo o una manera de hacer y decir, por el simple hecho de no generar retiradas y reparos del “público”, es desoír el llamado que la creación a dejado para nosotros.

Dargedik: Se han lanzado una serie de reediciones del material primigenio de la banda como el demo Alucinógeno, el EP Acompáñame a la Tumba y el primer registro de la banda en su clásico formato en vinilo. En Perú, el sello GOH editó la compilación de Demos 1987-1994 , que incluye Dioses Muertos, Alucinógeno y Planeta Azul. ¿Se tiene planeado rescatar aquellos trabajos más experimentales de la banda y darlos a conocer a un público más joven?

Victor Raul:  Sí, estamos pendientes de un par de propuestas para consolidar el prensaje de ambos trabajos. De hecho, Sudaka Records, un sello de Bogotá, ya reeditó hace unos años el Visiones Terrenales, y con sorpresa, hemos visto que los jóvenes que lo compraron tienen un buen concepto de él. Esperamos que si se llega a un acuerdo, pase lo mismo con Egipto.



Dargedik: Se ha revelado el nombre del próximo trabajo de la banda: KAOSMOS. el cual ha estado rodeado de mucha expectativa, cuéntame un poco sobre su proceso de producción.

Victor Raul: Bueno, la banda venía trabajando en algunos temas nuevos desde 2016. De allí se tomó material para nuestro trabajo PENTADRAMA, un EP de 7 pulgadas que fue prensado por Psychophony Records, en 2018. Con la pandemia y el obligado encierro, las cosas se enfriaron y todos los eventos se vieron frenados, como sabemos. Así que tomamos la decisión de retomar el trabajo de composición y de allí salió el material. Fue una decisión acertada. Los temas del KAOSMOS nos han producido mucha satisfacción. Es un buen trabajo y los tres o cuatro meses de su producción nos abrieron a otras dimensiones. Grabamos las guitarras, el bajo y las voces, en el baño de la casa de Martín y Laura, durante varias semanas. La captura de la batería se hizo en DPA Studio, y lo demás fue hecho con Juancho Gómez (guitarrista de Masacre), con quien también se realizó la mezcla y el mastering. El producto final (8 tracks x 20 minutos de música) será prensado en un vinilo de 10 pulgadas, en CD y en tape. La producción general estará a cargo de Psychophony Records.

Dargedik:  En la filosofía griega fueron los dioses quienes introdujeron el cosmos en el caos, orden y desorden, bien y mal como eterna dualidad, ambos interpretados por la música mundana como un vínculo entre el hombre y el universo. Atreviéndome a concretar la analogía siento que este álbum comparte la misma dialéctica entre lo limitante y lo ilimitado. ¿Desvaría mucho mi percepción?

Victor Raul: Para nada. En realidad es un trabajo entrópico con el que hemos dado un doble giro: una mirada retrospectiva que pretende llevarnos hacia adelante. Digamos que el sonido de la actualidad, con sus posibilidades, pero enfocado en los inicios de la banda, sin decir con eso que sea la misma trama sonora, pues dimos saltos por nuestros anteriores trabajos hasta consolidar una narrativa propicia para el trabajo. KAOSMOS es una producción sin limites creativos, con la que, por supuesto, debíamos marcar un “hasta aquí” para evitar una ejecución fuera de contexto. Como ya lo he dicho: la música es propicia para romper estructuras que hemos ido interiorizando y no sirven sino para anularnos. La música es la salida del laberinto. Siempre será mejor si tienes la música a la mano. Es la mejor amante y la única amiga. Sin ella estarás sin guía, sin horizonte, sin lugar. La oscuridad se hará canto o no habrá salida.

Dargedik: En la música has tenido la oportunidad de expresar múltiples puntos de vista, pero también lo has hecho desde tu vasto catálogo literario que incluye trabajos tanto en prosa como en verso, háblanos por favor de tu carrera en las letras.

Victor Raul:  Desde muy pequeño fui un buen lector, las condiciones se dieron para que lo fuera y para que me interesara por la literatura, la filosofía y otras disciplinas. He venido escribiendo, intentando algunas palabras y textos que valgan la pena, desde muy corta edad. Pero la verdad, apenas ahora siento que voy por buen camino. Escribir no es fácil y requiere mucha disciplina, una dedicación casi de tiempo completo, tener cierta claridad. Hay que escribir todos los días y leer, leer bien, no solo deletrear. Toca pelear con los libros, con las ideas, meterles el diente… leer es un trabajo y una habilidad que merece cuidado y atención, investigar. Aunque sé que también hay textos que no ameritan mucho esfuerzo. Además, no solo se leen los libros, sino la vida toda. Y bueno, la escritura es impensable sin un buen dominio del idioma, sin experiencias que nutran lo escrito: sin saber lo que se quiere escribir, si no se tiene nada por decir, no hay caso. He publicado más de veinte libros personales y participado en muchas otras publicaciones como co-autor. La tarea es larga y conlleva momentos difíciles, dudas, riesgos innecesarios. Quizá escribir sea una manera de evitar el sinsentido y publicar no pase de ser un intento por ofrecer uno a quienes nos leen.

Dargedik Unos de los tópicos recurrentes en tus escritos es la locura. “A la locura le está prohibido decir lo que se le da la gana”, cita una frase del libro “Pensar la vida y la muerte y otras banalidades”, obra en la que haces un breve paneo histórico a través de la reflexión filosófica, además de ofrecer una nutrida selección de poemas para complementar su lectura. Al terminar el libro me puse a reflexionar sobre el papel que la demencia ocupó en la sociedad pre-globalizada. Si en los últimos siglos se tuvo a figuras extraordinariamente creativas como Pessoa, o Carrington, a quienes les fue tan difícil destacar debido a la enajenación mental que padecían  ,por no mencionar el asedio del que fueron víctimas por parte de los prejuicios de su época, sin embargo, ahora noto que a la estupidez no se le pone las mismas trabas y eso en parte gracias a la ayuda que los nuevos medios de comunicación le proporcionan. ¿Crees que el ansia del ser humano de ir sobre sus pasos está convirtiendo la existencia en una carrera sin sentido?

Victor Raul:  Ir sobre los propios pasos es un sinsentido, de hecho. Cada paso es otro paso, todo es nuevo bajo el sol. El camino se hace caminando y no hay posibilidad de recorrer caminos hechos, por más semejanzas que haya en las búsquedas que las personas llevan consigo. Cada cual tiene su propia andadura. Eso sí, la vida no siempre es clara, no hay manuales para hacer que la vida “funcione” como queremos que funcione. Pero eso es precisamente lo maravilloso de vivir, con cosas dadas y sin grietas dónde perdernos, sin conflictos y sin el absurdo de la existencia, no es posible llevar las cosas adelante. Sin retos, la vida es insípida, inútil. Tener la vida “asegurada”, eso sí que es un gran problema. Los suicidas no levantan la mano sobre sí mismos porque su entendimiento se nuble, al contrario: es por la inmensa lucidez y claridad sobre lo que la vida representa para ellos, que toman la decisión de abandonarla. Por eso, ir de un lugar a otro es una muestra de que necesitamos algo más. Siempre necesitamos algo más. Somos seres en falta.

Dargedik: Abundan ejemplos de este fenómeno a solo un click. Es una tendencia exponer opiniones subjetivas carentes del mínimo sentido común y esto lo pude comprobar personalmente en un video colgado en la red por un youtuber al que le va bien la maniobra promocional de la polémica a cambio de la exhibición. Su comentario cuestionaba la preponderancia del Ultrametal al considerarlo como simple ruido sin sentido, un comentario disparatado al que hay que agregar el escaso nivel de análisis crítico que pueda tener esta persona sobre la representación y el contexto. ¿Crees que esta será la nueva enfermedad de nuestro tiempo? ¿La inutilidad que significa dar relevancia a personas y eventos que no se lo merecen?

Victor Raul:  Bueno, no tengo mucho por decir a este respecto. Digamos que hay personas que no pueden dar otro paso y se limitan a borrar aquello que les dio la posibilidad de llegar hasta donde se encuentran. De todos modos, la crítica ayuda a formar las ideas, a crecer en aspectos que antes no teníamos en cuenta. Sin contradicción no hay conocimiento, los contradictores son necesarios, porque si no, todo muy bonito y se acabó. Que otros se refieran al Ultrametal como un “ruido sin sentido”, me complace mucho. Imagínate uno a estas alturas haciendo baladas y tirando medallitas de la virgen a diestra y siniestra. ¡Qué barbaridad!


Dargedik: Recuerdo con gran aprecio un evento realizado en el 2018, el “Abadon Fest”, organizado por Rhino Colmena Producciones y que tuvo como headliner a Reencarnación. ¿Qué anécdotas antes, durante y después del festival se te vienen a la mente?

Victor Raul:  No recuerdo muchos detalles, pero sí hay dos o tres cosas que no olvido. Primero, que fue nuestra primera salida internacional con Reencarnación, después de 30 años de batalla. Segundo, una Lima bajo una espesa nube de hollín donde no pude ver el sol durante tres días. Una ciudad caótica donde los automóviles, todos los que pude observar, tenían alguna abolladura, un rezago de algún choque. Algo que recuerdo, es que todos los conductores tocaban el claxon porque sí o porque no. En una ocasión, Martín (baterista) le dijo a la persona que nos transportaba y que había silenciado su corneta, que por favor la hiciera sonar y duro, porque la policía al notar que hacía silencio, seguro nos ponía una multa (jajaja). Pero sobre todo recuerdo la gente, tan querida, tan amable, siempre dispuesta a colaborar. También la diligencia de Rhino ante nuestras necesidades. En el concierto, hubo varios amigos de la época de los 80 con quienes nos carteábamos y fue maravilloso verlos, así, en vivo y en directo. Notar que la música es la manifestación que puede unir, junto a la poesía, a las personas de cualquier cultura y hacerles ver que lo que importa son las cosas que tenemos en común, más que las que nos diferencian. Incluso lloramos juntos en algún momento. Otros me llevaron algunos regalos (libros, camisetas, CDs, anillos), gestos que siempre he agradecido y que me impulsan a continuar. Siempre estaremos muy agradecidos al ser invitados a otros lugares y poder compartir con la gente nuestra música.



Dargedik: El filósofo comparado al metalero es como el perro al lobo. ¿Crees que el metal es tan misterioso que en cuanto lo escuchas estas aprendiendo un poco a morir?

Victor Raul:  La comparación me gusta. Incluso hay filósofos que fueron catalogados de “perros”, como también hay quienes quisieran ser “lobos”. Esteparios o no, eso es lo de menos. Lobos y perros hay por todos lados, y ambos saben morir. La muerte no significa nada para ellos, porque en ellos la muerte no existe. Lo de misterioso, no sé si haya algo de ello en el Metal o en alguna otra cosa. Más bien pienso que el desconocimiento frente a lo que sucede, ignorar de base el porqué, el cómo, el para qué de las cosas, produce un efecto medio mistérico en las personas. No siento que el Metal sea ajeno a nadie, ni que sea algo tan extraño que no se pueda conocer: solo hay que saber escuchar (porque es ante todo sonido) y eso hará que haya una identificación o una desidentificación con lo que el Metal trata de expresar. Lo demás son arandelas, adornos, ganas de hacerse los “raros” para no evidenciar la tontería. 

Dargedik: Estamos a un paso de cerrar esta entrevista y te agradezco enormemente tu tiempo. Créeme que ha sido un gran honor para mí poder tener esta conversación contigo. Como mensaje final que les dirías a los lectores de Dargedik en todo el mundo.

Victor Raul:  Muchas gracias por la oportunidad. Siempre es un gusto poder acercarse a la gente y sentir que se te tiene en cuenta y poder reconocer en el otro un otro real. Solo quisiera afirmar una sentencia ya dicha una y otra vez: Busquen su luz sin apagar las demás. 

¡Un abrazo levantamontañas para todos!


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