A la espera de la tercera edición del Lima Metal Fest
Después del anuncio oficial del Lima Metal Fest, sobre su postergación y con un posible escenario para el 2018. El análisis que se tiene de ese comunicado; es que, un gigante aún quiere existir, pero la escena peruana no se lo permite. Porque dos años consecutivos demostrando que la energía y el amor por un estilo musical pueden primar aun así las regalías sean nulas. Pero dentro de una sociedad que está empezando  a entender que el Heavy Metal es una de las culturas más viejas del globo terráqueo y porque en países contiguos como Argentina, Colombia y Brasil se pueden ver carteles de nombres importantes de esta cultura, que por más que su economía tenga dificultades. La sociedad donde nació Sepultura, Rata Blanca y Masacre, pueda seguir presentando festivales de calidad y con un sinfín de alternativas de conciertos pequeños para seguir pregonando esta cultura que tiene residencia oficial en Europa y Estados Unidos. 

Entonces, la pregunta del millón de dólares es: “¿Estamos listos para un festival de esa magnitud en Perú?”, pues la verdad es que NO! Porque la gente aún no entra en conciencia que esta cultura tiene muchos nombres y bandas que pueden llenar un concierto pequeño en cualquier bar o discoteca de cualquier parte del país.  Porque desde que comenzaron los eventos internacionales con bandas conocidas y bandas de rango medio, me pongo a pensar en una lista  extensa de personas y de todos los estratos económicos que no fueron a los eventos donde las bandas que ellos pregonan a los cuatro vientos que les gusta bastante en cada reunión social, llegó la fecha de la presentación de su banda y jamás pisaron el evento o se acercaron a ver cómo suena su banda favorita en vivo. 

Porque no solo los nombres importantes del género pueden llenar un concierto pequeño en Perú, porque debido a la constancia de las bandas pequeñas es que esta cultura sobrevive a través de los años y que existen álbumes clásicos que no necesariamente pertenecen a los nombres grandes del género; y que contribuyeron mucho a que hoy en día el Heavy Metal tenga una de las mayores variedades musicales en todo el mundo dentro de sub estilos musicales y de gustos personalizados que conllevan infusiones culturales de todos los tipos, pero bajo el mismo estandarte metalero.
A través de los años, como amante del género y músico de este estilo que tanto me transformo la vida. Vi llegar y pasar personajes que le dieron su toque en su momento de mi aprendizaje, pero que a pesar de los años hoy en día dicen que maduraron y ya no pertenecen a esta cultura: “Porque se vive en una idiosincrasia que el Heavy Metal en nuestro país es una porquería, por la lacra de gente que va a los conciertos y no quiero que me confundan con ellos.” Lo cual es una afirmación valedera hasta cierto punto, pero que se basa en su hipocresía personal de buscar una excusa para decir que NO ES METALERO y tratar de encajar en su realidad. 

Pero a ello, existe otro lado de la moneda que también es un sector que vive arraigada en la primera época del género y quiere vivir dentro del sentimiento subterráneo de los 80s y 90s, resistiéndose al cambio de las bandas que cambiaron su vida en su momento y decir que la actualidad está mal y que deberían regresar a los años gloriosos del Heavy Metal. Lo cual también tiene un punto valedero, porque los inicios del género fueron muy buenos, pero si el estilo no seguiría creciendo y creando más música metalera por parte de nuevos artistas (OJO: no imitadores). ESTA CULTURA YA HUBIERA FALLECIDO como otras existentes en el mundo y la música se hubiera estancado. Así que, para los que llevamos años en este estilo, es muy provechoso que el Heavy Metal siga su camino natural de nuevas canciones, nuevos álbumes y que durante ella se estén comenzando a resaltar nuevos nombres que serán para las generaciones futuras. 
Pero de todas las razas que existan en esta sociedad debilitada por la falta de cultura social y de muchos problemas sociales del tercer mundo, la realidad es que Perú no es un país metalero. Porque si se tendrían que colocar ejemplos hay varios acerca de la asistencia de la gente a los eventos pequeños o subterráneos, la calidad de las bandas y todo lo que conlleva pertenecer a este estilo musical. Siendo un factor determinante y como lo escribí en el tercer párrafo de este breve análisis “debido a la constancia de las bandas pequeñas es que esta cultura sobrevive a través de los años y que existen álbumes clásicos que no necesariamente pertenecen a los nombres grandes del género”, se tiene que apoyar a los conciertos pequeños, dejar de estar en la parte externa de un concierto ingiriendo bebidas alcohólicas, criticando a la organización o por encima de todo. Ser el valiente tras la pantalla para decir que te gusta o no te gusta banda y que no irías a los eventos que se vienen porque solo escucho dos bandas en toda su vida o quizá sea peor, no tenga ni un disco original en su colección. 

Porque a medida que uno consuma material de las bandas que más les agrade y sea en el formato que desees, vinilo, cinta, CD, digital (Bandcamp, Amazon music, itunes, spotify), etc. Estás aportando con tu granito de arena a que la comunidad metalera crezca y los eventos subterráneos mejoren, las bandas mejoren sus grabaciones y un gigante como el LMF 3 pueda tener una de sus mejores ediciones, porque de nosotros depende formar parte de la historia que aún está a tiempo de cambiarse. Caso contrario estaremos de regreso en los 90s, donde ninguna banda internacional pisaba nuestro país. DE NOSOTROS DEPENDE QUES ESTO TENGA MEJOR PERSPECTIVA Y EL LIMA METAL FEST 3 SEA UNA REALIDAD!!!

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