El concierto de Hammerfall en Lima tuvo cierta incertidumbre a tan solo horas de su esperado concierto luego de 16 años. El show de su primer concierto del año 2001 en el recordado local del Kaos estuvo merodeando el local del Festiva; y es que a raíz de ese primer concierto con uno de sus mejores álbumes como el Renegade, la banda parecía no querer volver a Lima por la improvisación de aquel entonces de los productores.

Esa racha se sintió nuevamente, y es que siendo las 8 de la noche con una larga cola de fans ansiosos por ver por primera vez a los suecos, las puertas no se abrían. Con el transcurrir de las horas se acercaban más fans  entre jóvenes que ansiaban entrar y ver  a los teloneros (...) y otros no tan jóvenes que solo vinieron a ver a Hammerfall, incluido puestos los polos del primer concierto en Lima. 

Diez de la noche y más extasiados, se tejían historias con respecto al “Kaos” y la demora de ingreso. Un caos que se podría haber realizado si es que a la hora programada no hacían entrar por fin a los fans.  En fin las puertas del Festiva se abrieron y la calma prospero.

Sin embargo, ya sabíamos que los teloneros no tocarían debido por problemas técnicos de último momento, para algunos esto les pareció perfecto, para otros como yo, me quede con un sinsabor de poder escuchar a esta nueva formación de Nautiluz, aunque sabemos que al final pasada las 2 de la madrugada la banda llego a tocar con un ínfimo público.

Al margen de todo este rollo, la banda salió con todas las ganas, destrozar ese mito y conjeturas del pasado. Hammerfall al mando de Joacim brindo la alegría a todos esos fans que crecieron con ese amor a sus tres primeros discos y que prosiguieron con algunas de mayor popularidad de sus últimas producciones, de las cuales me incluyo.

El escenario lucia imponente con el que siguen recorriendo en toda su gira, el sonido fue perfecto y aunque no se lucieron en las luces, la banda en conjunto  sumado al soporte permanente de los fans lograron sacarnos y brindarnos un show épico donde primo más el heavy metal que el que muchos podrían llamarlo o llaman power metal o happy metal.

Hector's Hymn dio inicio a esta fiesta, el martillo de Oskar lucia increíble y con  justa razón el tenerlo siendo él y Joacin  la cabeza de Hammerfall que mantienen en el top el nombre de su banda.
 El local del Festiva no lucia repleto pero si se vio lleno con un público que lucio con la sonrisa desde el principio hasta el final. Debo destacar la performance de la banda, intactos y cuasi perfectos como en sus mejores shows en los grandes festivales europeos. 

Fue una seguidilla de sus mejores canciones de su ya amplia discografía pero las que más se corearon y coree fueron las super clásicas como "Renegade", "Let's the Hammerfall", "Crimson Thunder" entre otros. Una de las aclamaciones por parte del público se dio a Oskar Dronjak quienes gritaron "Oskar, Oskar..."  y fue justo ya que él es el fundador de la banda además de ser la parte fundamental de poner la cuota carismática en los show y esta se notó en la noche del concierto. 

Es cierto que muchos involucran a Hammerfall en el género del power metal pero valgan verdades estos suecos luego de recorrer y experimentar en sus posteriores discos dosmileros, la banda en la actualidad ha vuelto a la formula pre dosmil donde la sangre alemana está recorriendo en su música. Esa noche Hammerfall sonó a Heavy Metal, como los grandes Accept que da la casualidad tocaron un mes antes en el mismo escenario del Festiva.

Ya en la parte final y con la garganta casi seca de, Hammerfall se da un respiro y regresan con Hammer High y Bushido  ambos temas lamentablemente no fueron de mi interés pero aun así se siente la diferencia de escucharlos en vivo. Con muchas ganas tuvimos un gran final con "Hearts On Fire". El loquerio banda/publico no tuvo mejor despliegue con el interminable corear del público "Hearts, Hearts Hearts... On Fire!!"

Gran concierto, se vio a un público 80% joven y feliz de apreciar a una de las mejores bandas del ámbito power metalero. Además el concierto sirvió para superar ese mito de que no vendrían nunca más a Lima. 
No queremos ser jueces de esos pequeños imprevistos de la productora pero dieron un gran acierto de que Hammerfall diera inicio al concierto, dejando al final a la banda Nautiluz que tocaron a pesar de contar con solo unos pocos fans. Una lástima, de haber sabido que tocarían, me hubiese gustado escucharlos en vivo junto a esa formación inédita.











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