El nueve de noviembre hubo una batalla en Lima. Una batalla llena de gloria que marcó historia. Sabaton regresó al Perú y con su lírica bélico-histórica remeció los cimientos de Lima.

Abrieron la noche las bandas nacionales Mauser y Ni Voz Ni Voto, que tocaron sus mejores temas y se encargaron de que el público entre en calor. Lástima que Nova Génesis no tocó por un tema aún no esclarecido.

Sin embargo, esto no afectó en absoluto el espectáculo ni los horarios. Así, a las 10:00 pm empezaron a sonar lo tambores de guerra. Sabaton subía al escenario.

El concierto que hizo historia

Los suecos iniciaron el concierto con todo: Ghost Division, uno de sus temas más conocidos que puso a la gente a saltar de inmediato. Continuaron con Sparta y Blood of Bannockburn, ambos del su último disco "The Last Stand", que promocionan en esta gira. 

Nuevo guitarrista Tommy Johansson
Joakim Brodén se tomó un momento para presentar al nuevo guitarrista Tommy Johansson, de quien comentó que se encontraba en su primera gira latinoamericana. Por este motivo, Joakim le concedió la elección del siguiente tema. Así, Tommy empezó a tocar Swedish Pagans, decisión que la gente tomó con mucha emoción. Los asistentes saltaron y cantaron al ritmo de esta canción, un verdadero himno. Lo mismo sucedió con Carolus Rex, aunque más coreada.

Luego Sabaton tocó uno de los temas más potentes de la noche: 40:1. El clímax ascendía mientras los asistentes saltaban y se empujaban. Prosiguieron los temas The Lost Battalion, Far From The Fame y Shiroyama. Attero Dominatus fue otro de los temas más cantados, que junto a Resist and Bite y To Hell and Back, puso a los asistentes a saltar. Estos dos últimos temas, de su anterior producción "Heroes", ya se han convertido en clásicos y son comunes en los conciertos de Sabaton.

La potente y veloz The Lion From The North puso a mover cabezas. Con Winged Hussars entró en receso la espectacular demostración de energía mostrada por Sabaton.

Brodén y compañía regresaron para tocar Night Witches y cerrar la noche con la todopoderosa Primo Victoria. 

Sin duda, este fue un espectáculo que fue superior a su primera presentación, desde el local hasta la cantidad de gente. Sobre esto último, Joakim recordó que en el primer concierto de Sabaton hubo poca asistencia, por lo que tenía algunas preocupaciones. Sin embargo, todo esto se esfumó. El público sí respondió al llamado de guerra.












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