Indudablemente esta crónica no resume en absoluto lo vivido el sábado pasado, no hay palabras para describir la tremenda performance de todas las bandas del Lima Metal Fest 2, pero lo que sí estamos seguros es que al menos es un alcance hasta que salga el DVD oficial del festival. 
Solstice fue una de las bandas más esperadas de la noche. Fotos: Luis Javier Rojas/Edikson Segovia
Nuevamente y superando a la primera edición, el Lima Metal Fest quedará grabado como el único festival hecho en el Perú que atrapó a diversos aficionados de todas las edades, de diferentes lugares de Perú y Sudamérica e incluso tuvimos la presencia del Ministro de Cultura, algo que deja en alto el metal en el Perú y que de seguro tomará un buen camino en las siguientes ediciones.

Lastimosamente para esta edición llegamos un poco tarde ya que la noche anterior estuvimos en la presentación de Sinaya en Ate (gran conciertazo). Aun así pudimos ver el contundente thrash metal de Hatchet, grupo estadounidense que en plena tarde entonaban buenos riff y hacían levantar el polvo a ritmo de circle pit. Lo destacable de su presentación fue ver al guitarrista bajarse del escenario y tocar la guitarra en medio del pogo, gran momento que de seguro será recordado por los que pudimos ver ese acto.

No había momento para descansar y las cervezas estaban a la orden del día. Era el momento de seguir con el festival y a la vez ver como de a pocos a la gente que llegaban con sus hijos incluso. El ambiente destinado para el festival se realizó en Chorrillos un lugar muy amplio que fácilmente era para recibir unas 20 mil almas.

Y bueno con un ambiente ya de jolgorio por el hecho de ver a la mayoría bebiendo sus cervezas era el turno de ver a Whermatch, banda añeja que puso la onda crossover al festival. A pesar de que no tuvo mucha acogida aun así había pocos aficionados que coreaban sus canciones sobre todo la gente de la vieja guardia. Buen inicio regalando mercadería desde polos, gorras y CDS.

Con un sol brillante y las cervezas llenando nuestros cuerpos teníamos que ver a Kay Pacha, banda huancaína que de seguro ennegreció el festival con su black metal pagano. A pesar de empezar mal con la primera canción, los dirigidos por Jhonn Yachaq suplieron esa inexactitud y lograron captar al público que de seguro los escuchaban por primera vez. Aun así los seguidores que ya lo conocían simulaban los gritos de guerra, la rendición y culto a la naturaleza tal cual habla sus líricas.

El festival estaba en su momento de gloria y luego de ya ver un grueso de público y de seguir viendo más caras conocidas saltaba a los escenarios, luego de más de 20 años esta vez reunidos con su formación original, los death metaleros de Disinter. La banda entonó sin piedad sus clásicos temas que de inmediato explotó el festival. El pogo empolvaba nuestras chelas y Disinter desenvainaba los temas de su próximo disco a llamarse 'Infierno de arena'.

El país de Chile nuevamente ponía su metal en este festival, si en el comienzo abrieron los heavy metaleros de Witchblade, esta vez era el turno de Totten Korps para poner la cuota death metal. Estos chilenos fueron contundentes y directos. Ya a estas alturas los cientos de vasos de cervezas en el suelo daban cuenta que la brutalidad dejada por Disinter corría en las manos de los hermanos sureños. La gran masa de fans que mantienen se vio reflejado por viejos bangers que miraban con gran entusiasmo y respeto a esta gran banda de culto  del sur de Sudamérica.

Apenas se veía el cielo oscurecerse Psicorragia hacía su aparición con la canción 'Por los vientos funestos' siguiéndole de inmediato canciones de su nuevo disco 'Madremuerte'. La banda hizo someternos al buen doom black, un género que han sabido lograr con el tiempo y sonaron bestial.
The Fallen Symmetry se encargaban de regresarnos la calma con su heavy metal en castellano. La banda tocó canciones de su última placa 'Renacer en la Tormenta'. Pero ellos nos tenían una sorpresa y era la invitación del maestro Zak Stevens quien deleitó con su impecable voz clásicos de Savatage y Circle II Circle además interpretó a dúo con Gustavo el tema 'Fields of The Fallen' que está incluido en su último trabajo.  Zak Stevens derrocho humildad y carisma recibiendo el aplauso de los bangers que gozaron sobre todo los temas de Savatage. Momento importante fue cuando Zak mandaba saludos de parte de Jon Oliva insinuando que quería ser parte de este festival.

Creo que el horario estelar empezó con el conciertazo de Zak, pero aún teníamos más bandas por escuchar.  Las luces se vieron resplandecientes, las pantallas gigantes acomodadas perfectamente hacían ver los logos de las bandas o portadas en algunos casos. Ni que hablar por el sonido que estuvo A1 gracias  a Quarter Note que se lucieron.

Blood Feast no perdonó e hizo saltar y arrancar el pogo con su thrash metal, recuerdo los temas del 'Kill for pleasure' ¡épicos! Se llevaron los mejores pogos de la noche. Ya con el festival en todo su esplendor y viviéndolo en un ambiente de fiesta y con un público en su cumbre que se mantuvo hasta el final, hacían su aparición desde Puno los black melódicos de Akeldam quienes maquillados y todo soltaron himnos de su primer disco 'Ab Aeternum' y de su último Ep. Era la primera vez que podía apreciar a esta banda en directo y no decepcionaron aun así y al igual que a Kay Pacha (las dos bandas de black metal) no encendieron a los bangers.

El plato de fondo y lo más esperado sin duda fueron Primal Fear y Rhapsody de Luca Turilli. Los primeros en arrancar el show fueron Primal Fear al mando del excelente Ralf Scheepers. A pesar que demoraron en salir nos sorprendieron con potentísimos temas de heavy metal pero sin duda lo más coreados fueron los clásicos 'In Metal We Trust', 'Nuclear Fire' y temas de su reciente disco 'Rulebreaker'. Que podemos decir de su presentación, pues emotivo y extasió. Al fin la voz del heavy metal actual piso Lima y lo hizo en tremendo festival. No pudieron cerrar su espectáculo con el tremendo clásico 'Metal is Forever' que hizo temblar Chorrillos con ese vozarrón que maneja.


La hora cumbre del metal peruano se hacía presente, una de las pocas bandas peruanas que tiene su hinchada en Lima al fin se hizo presente luego de varios años (aunque el año pasado tocaron en Lima). Chaska se reencontró con su seguidores en este evento donde solo tocaron clásicos de su material promocional y de su excepcional Pururauca. Los arequipeños cerraron su espectáculo con su clasicos 'Imperio Caído' que tuvo el respaldo de todos los seguidores que gustan del death melódico con aires andinos. Nos quedamos con ganas de escuchar su nuevo tema en vivo 'Winter Night Eights'.

No sé si Primal Fear o Rhapsody fueron los más esperados pero a decir verdad vi más emocionados a los asistentes cuando los clásicos de la primera etapa de Rhapsody detonaban los grandiosos parlantes  del Lima Metal Fest. Himnos tras himnos hacían corear las canciones como Land of Immortals, Knightrider of Doom, Demonheart y por supuesto la canción que hizo alegrar a todos 'Emerald Sword' el clásico power metalero que movió al más 'true'. Sin duda la presentación de Luca Turilli y compañía trajo recuerdos y no decepcionó con este su nuevo proyecto y sus canciones  cinemáticas. Alessandro Conti no tiene nada que envidiar a Fabio Lione o a Olaf Hayer, esa  noche coreamos tal como si el original Rhapsody de Starapoli/Turilli/Lione estuviesen ahí arriba y más aún cuando Alessandro canto trepando por los andamios tal como lo hizo Ralf Scheepers.

El momento under volvió al Lima Metal Fest y ya con un público en retirada (en realidad gran parte de la asistencia entro a las ocho y se retiró apenas terminó el show de Rhapsody) se hacía presente Solstice, los americanos irrumpieron el escenario con su potente death thrash metal y así hacer historia. Por primera vez (y varias del cartel) esta banda tocaba en Sudamérica y tuvo su acogida donde el cuerpo a pesar de estar en un estado de ebriedad aun gozaba con cada riff y gritos de descontrol.

La parte final y debo decirlo, la banda que me sorprendió en todo el festival fue los Sadistic Intent. Tremenda banda que no tuvo complejos al detonar su directo y brutal death metal. Era impensable imaginar que esta banda tocaría en nuestro país pero lo hizo y lo hizo de una manera tremenda. No conozco muchos de sus temas; pero capto mi atención escuchar la genialidad que tienen a la hora de ejecutar las guitarras y esa voz que invocaba al caos. Sinceramente el death metal no es para escucharlo por un audífono, el death metal es sentirlo en directo y el sábado lo corrobore una vez más.

Para finalizar desde aquí unas felicitaciones para los involucrados en realizar este festival, creo que el equipo que se está armando aquí tiene para rato desde los coordinadores, plomeros, los recepcionistas de las bandas pero en especial a las cabezas de esta producción como son Thrashirts, Soulgrinder zine y Rhino Colmena.

Sé que esta crónica no describe lo vivido el sábado, pero al menos es un alcance y vale decir que las palabras no son suficientes para lo que nuestros cuerpos sucumbieron por el buen metal del sabado. Desde ya estamos ansiosos con el DVD de este festival y que de seguro será el más esperado por todos. A la espera de noticias del Lima Metal Fest 2017.


















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