Chicago, 12 de agosto de 1983. “¡Miren lo que tengo acá! ¡Es nuestro nuevo álbum, disponible en Megaforce Records! Se llama ¡Kill ‘Em All!”, gritaba un enjundioso James Hetfield, como un pavo real en el micrófono, mientras presumía ante la audiencia el vinil del disco. Acababa de cumplir veinte años y su banda, Metallica, estaba de gira apoyando a los británicos Raven. «Ahora, íbamos a ponerle al disco un nombre diferente. Le íbamos a poner Metal up Your Ass, pero no pudimos, porque a la maldita compañía disquera no le pareció. Así que eso es lo que queremos hacer. Matar a todos los distribuidores de discos, continuó, frente a un salvaje público.


Con la tecnología de Blogger.